Para la Comunidad del Mundo Arabe, la danza del vientre ha sido desde su antigüedad una herramienta sagrada para conectarse con lo Divino.
Se constituye como una expresión corporal, que logra contactar lo femenino e intuitivo, con la gran capacidad creadora que alberga, cada mujer, a pesar de que en determinados momentos de la historia este simbolismo se haya desvirtuado y la danza del vientre se haya consolidado más como un juego sexual, que como una expresión espiritual. Pero gracias a la información con la que hoy se cuenta se descubrió que es mucho más.
BENEFICIOS TERAPEUTICOS Y PSICOEMOCIONALES
En el preciso instante en que una mujer comienza a danzar con el vientre, mueve sus caderas en forma de ocho o dibujando en el espacio el símbolo del infinito, ondula su columna, mueve sutilmente su cuello y logra que sus brazos acompañen al resto del cuerpo al ritmo de la percusión del tambor; o del sonido magnético de la flauta o del laúd. Su ser interior se conecta y desde esa profundidad emana hacia fuera lo más esencial de ella misma.
Dedicarle una hora a bailar al ritmo del tambor, del laúd y del acordeón, con total fluidez y relajación parece ser la clave, la cual va mucho más allá de un entrenamiento aeróbico para mantener la silueta. El desafío en estos casos, es reencontrar y fusionar las piezas del rompecabezas femenino interior, para conectarse con la naturaleza de mujer, y a partir de allí vivir la vida con más vitalidad. En este tipo de danza participa todo el cuerpo, el movimiento más notorio se localiza en las caderas, pero también se activan los músculos abdominales, los genitales y la pelvis femenina, el gran centro de fertilidad que coincide con un centro energético por excelencia.
Los especialistas y estudiosos de la expresión corporal afirman, que cuando la mujer mueve sus caderas y distiende la zona de la pelvis reconoce su femeneidad y convoca su lado más sensual. Así logra que su cuerpo se exprese sin rigideces y se libere de bloqueos.
BENEFICIOS TERAPEUTICOS DE DANZAR
La danza del vientre ayuda a equilibrar el estado emocional y refuerza la autoconfianza.
Por los tipos de movimientos que involucra especialmente en la zona del abdomen, es recomendable tanto para preparar el embarazo como para recuperar la figura después del parto.
Se recomienda especialmente para personas con problemas de timidez y de relación.
Corrige malas posturas, ayuda a eliminar dolores en la parte baja de la espalda y quita la tensión de los hombros.
Libera tensiones profundas; las mujeres que la practican logran proyectar esa alegría y bienestar a su vida cotidiana.
Reafirma la musculatura abdominal y los muslos, desbloqueando la zona genital y flexibilizando los músculos perineales y la pelvis.
Dulcifica los rasgos faciales y la expresión del cuerpo.
ENSEÑANZA DE LA DANZA DEL VIENTRE
En general este tipo de danza es enseñada por mujeres, pero también existen casos en los cuales profesores y coreógrafos la dan a conocer.
La danza del vientre posee movimientos corporales que se relacionan con los elementos Aire y Agua. Dichos movimientos siempre dependen de la música y del estado emocional de la bailarina.
Existen tres tiempos de pasos de baile básicos en la danza del vientre:
¨ Paso rápido: Se refiere a la introducción con movimientos muy sencillos.
¨ Paso lento : Se trabaja sobre ritmos prolongados y se deja lugar a la improvisación instrumental.
¨ Paso rápido dinámico: Se utilizan nuevamente los pasos básicos, pero con un mayor dinamismo.
Las clases de danza del vientre por lo general comienzan con diez minutos de relajación y corección de la postura corporal, con el fin de encontrar el propio centro del ser. Posteriormente, se realizan trabajos con la zona del abdomen para lograr un contacto con esta parte del cuerpo, también se realizan algunos ejercicios aeróbicos para subir el ritmo cardíaco y , cuando el cuerpo esta entonado, se empieza con las técnicas de danza propiamente dichas.
VESTIMENTA TRADICIONAL Y DE PRACTICA
En las clases las practicantes se visten con prendas cómodas, pudiendo incorporar pañuelos con flecos atados a las caderas para realzar los movimientos del baile o los velos que se convierten en una extensión del cuerpo. Los tradicionales tops o faldas largas de colgantes, que dejan el ombligo al desnudo, suelen reservarse para las actuaciones.
Las clases pueden convertirse en una preparación para transformarse en un una profesional, o bien para interesarse en las propiedades psicofísicas y espirituales, que surgen de la experimentación de sete arte.
Es así, que la danza del vientre se convierte en lo que fue hace miles de años: un instrumento de armonía y vitalidad; donde las mujeres demuestran su energía femenina al compás de la sugestiva música del tambor, del laúd y del acordeón. |